Este quinto episodio es uno de los que más está dando que hablar de cuantos hemos visto hasta ahora. La naturaleza de la prueba, muy ligada a las actividades del Sr. Bassat y su grupo empresarial y quizás más cercana a la preparación de los concursantes (al menos de algunos de ellos) que las anteriores hacía presagiar un desempeño aceptable por parte de ambos grupos.
Lejos de eso, esta quinta prueba dejó en evidencia, más que nunca, las limitaciones de la mayoría de los concursantes, o quizás (queremos pensar), lo mucho que los nervios y el factor sorpresa atenazan sus cerebros, ya que se cometieron errores que no sólo son impropios de personas mínimamente preparadas, sino que escapan a la lógica y al sentido común.
Los candidatos tenían, esta vez, que diseñar, montar y presentar un spot publicitario para presentar un nuevo concepto de vino con baja graduación alcohólica único en el mercado. El cliente había pedido que se remarcasen esos dos aspectos, su baja graduación alcohólica (0,5%) y su caracter novedoso sobre todo lo demás. Ese era el mensaje que se pretendía transmitir al consumidor con la campaña publicitaria.
Ambos equipos parecieron empeñarse en todo lo contrario diseñando spots sin un mensaje claro y, en todo caso, lejanos a la idea del cliente. Manzanas que aparecían donde debía de haber uvas, personas que llegaban a casa con casco en lugar y tomaban el vino en lugar de tomar el vino y después salir con el casco, músicas inapropiadas... y para colmo, el equipo Crash.es, a propuesta de Juancho, incluyó en el anuncio la imagen de una mujer embarazada cuando el cliente había advertido expresamente que no debían de aparecer mujeres embarazadas en el spot. Parecía una broma.
Lejos de eso, esta quinta prueba dejó en evidencia, más que nunca, las limitaciones de la mayoría de los concursantes, o quizás (queremos pensar), lo mucho que los nervios y el factor sorpresa atenazan sus cerebros, ya que se cometieron errores que no sólo son impropios de personas mínimamente preparadas, sino que escapan a la lógica y al sentido común.
Los candidatos tenían, esta vez, que diseñar, montar y presentar un spot publicitario para presentar un nuevo concepto de vino con baja graduación alcohólica único en el mercado. El cliente había pedido que se remarcasen esos dos aspectos, su baja graduación alcohólica (0,5%) y su caracter novedoso sobre todo lo demás. Ese era el mensaje que se pretendía transmitir al consumidor con la campaña publicitaria.
Ambos equipos parecieron empeñarse en todo lo contrario diseñando spots sin un mensaje claro y, en todo caso, lejanos a la idea del cliente. Manzanas que aparecían donde debía de haber uvas, personas que llegaban a casa con casco en lugar y tomaban el vino en lugar de tomar el vino y después salir con el casco, músicas inapropiadas... y para colmo, el equipo Crash.es, a propuesta de Juancho, incluyó en el anuncio la imagen de una mujer embarazada cuando el cliente había advertido expresamente que no debían de aparecer mujeres embarazadas en el spot. Parecía una broma.
El equipo Stamina se libró esta vez de verse las caras con el Sr. Bassat, pero no porque su spot hubiese sido decente, sino porque el equipo Crash.es contravino las instrucciones del propio cliente incluyendo en el suyo la imagen de una mujer embarazada. Así las cosas, la líder del equipo Crash.es (Isabel) eligió a Natalia y a Mario para acompañarla en el desenlace final frente al Sr. Bassat.
Por primera vez desde que se inició El Aprendiz, dos candidatos fueron expulsados en el mismo programa. Isabel y Mario fueron despedidos, y el alegato en favor de la sinceridad (condimentado con algunas lágrimas) de Natalia fue tomado de forma positiva por Lluis Bassat que, a diferencia de lo que hizo en el primer episodio con Javier Martín y en el cuarto con Lorena, no castigó a quien se mostró más débil si no a los otros dos. Que, por otra parte, bien merecido se lo tenían.
¿Qué opináis del desenlace de este capítulo? ¿Fue justa la decisón de Bassat? ¿A quién hubiéseis despedido vosotros?














